Panteon

El Panteón de Roma
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El Panteón de Roma

El Panteón de Agripa fue construido en el año 27 AC como un templo dedicado a los dioses. Posteriormente, a causa de varios incendios, el emperador Adriano se encargó de su reconstrucción tal y como lo conocemos hoy en día. A pesar de ello, es uno de los edificios mejor conservados del mundo antiguo.
La fachada está formada por una majestuosa columnata y un frontón en cuya base se encuentra una inscripción en honor a Marco Agripa que fue el que mandó construir el edificio original y que le da nombre al mismo.

Ubicación:

Su ubicación hace que este edificio sea más impactante si cabe, ya que se encuentra en una pequeña plaza en el centro histórico de Roma, rodeado de estrechas callejuelas.
Para llegar a él, podemos coger el autobús 64 que nos dejará en Corso Vittorio Emanuele y callejear hasta encontrarnos con la Piazza della Rotonda donde está situado.

La entrada es gratuita y los horarios de visita son:
De lunes a sábado de 8.30 a 19.30
Domingos de 9.00 a 17.30

Qué ver:

En su interior podemos encontrar las tumbas del artista Rafael con la Madonna de Sasso en la parte superior y la del primer rey italiano Víctor Manuel II.

Lo más interesante de este edifico es su magnífica cúpula que está considerada el logro más importante de la arquitectura romana antigua y es la más grande jamás construida en ladrillo con 43,3 metros. En el centro de la cúpula hay un orificio de 9 metros de diámetro que simboliza la unión entre el cielo y la tierra, además de dejar pasar la luz.

Curiosidades:

El pórtico del Panteón estuvo revestido de bronce en sus orígenes hasta que el papa Urbano VIII ordenó quitarlo para construir el Castillo de San Angelo y el baldaquino de la Basílica de San Pedro. Por esta razón y dado que el papa era de la familia de los Barberini, nació en Roma un dicho popular que dice: “Lo que no han hecho los bárbaros, lo han hecho los Barberini”.

Otra de las curiosidades de este templo, es que tiene unas pequeñas ranuras casi imperceptibles en el suelo, a través de las cuales se evacua el agua de la lluvia que entra por el orificio de la cúpula.

Consejos:

Aunque parezca extraño, aconsejamos ver el Panteón un día lluvioso, así podremos apreciar  como fluye el agua desde la cúpula formando un círculo perfecto hasta perderse en las ranuras del suelo de mármol.

Por lo general, se encuentra siempre lleno de gente, por lo que es difícil hacerse una fotografía o apreciarlo detenidamente, así que recoemendamos visitarlo a primera hora de la mañana cuando la gran afluencia de público y sobre todos los grupos de excursiones organizadas aún no han llegado.